¿Cómo saber si un vino se ha echado a perder?

saber si un vino se ha echado a perder

Alguna vez, abrimos una botella de vino y pensamos que está estropeada, sin saber realmente bien por qué razón.

Lo que para unos vinos es un defecto, para otros puede que no lo sea, y a veces logramos arreglarlo de una manera realmente simple.

Vamos a conocer cuáles son los defectos más frecuentes que podemos encontrar al abrir una botella y a saber si un vino se ha echado a perder.

¿Cómo saber si un vino se ha echado a perder?

Vinos con olor a corcho

El tapón de corcho natural es la forma más clásica para sellar una botella de vino, pues permite que pequeñas cantidades de oxígeno entren en contacto con el vino, lo que es fundamental para el desarrollo de la crianza de los vinos tintos y algunos blancos más complejos.

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Al interaccionar los hongos presentes en los corchos, o incluso en la madera de las barricas, con los constituyentes de los productos de limpieza, empleados en las bodegas, el vino adquiere un olor desagradable, con frecuencia descrito como «papel mojado» o moho, al formarse el compuesto TCA.

Este defecto del vino suele acentuarse con su oxigenación con lo que, en el caso de duda, deja que el vino se airee un poco antes de tomarlo.

Vinos rancios

La oxidación de un vino es un proceso que se produce de manera natural en el momento en que el vino entra en contacto con el oxígeno.

No obstante, si este contacto es demasiado prolongado, el vino pierde color, es más parduzco y tiene un aroma en el que prevalecen los frutos secos y la sidra, presentando un post-gusto más seco y amargo.

Este defecto puede manifestarse durante la vinificación o incluso en casa, debido a su mala conservación. Éste siempre debe guardarse horizontalmente y nunca verticalmente, pues así el corcho estará siempre en contacto con el vino, con lo que no se secará e impedirá que entre en contacto con el oxígeno.

Vinos ácidos o avinagrados

Una expresión muy usada es vino “ácido” o “avinagrado”, dos adjetivos vinculados a la existencia de un alto nivel de acidez volátil en el vino.

Este defecto se aprecia por su característico aroma y está causado por la presencia, en la uva o en la bodega, de diferentes cepas de bacterias acéticas que, en contacto con el oxígeno, degradan (oxidan) el vino. Convierten el alcohol vínico en otros compuestos no tan amigables, que darán lugar a estos desagradables olores.

La calidad de la uva y su selección durante la vendimia, así como una adecuada higiene en bodega, son factores clave para evitar este defecto.


Si tienes dudas sobre la calidad de un vino que quieres tomar, al desconocer el tiempo que tiene una botella, o el corcho está en mal estado o el vino no llega a medio cuello de la botella, prueba un poco antes de servir a todo la mesa.

Si sabe a vinagre, es amargo o sabe a humedad, deséchalo y abre otra botella!!.

Espero que este artículo te sirva para saber si un vino se ha echado a perder o no.

¿Te gusta el vino?, ¿has tenido alguno de estos problemas al probarlo alguna vez?, coméntanoslo!!.

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