¿Por qué fallan los regímenes hiperproteicos?

regímenes hiperproteicos

Desde eliminar o reducir los hidratos de carbono, hasta apostar por el mismo tipo de proteína, muchos son los fallos que comete la gente que sigue una dieta hiperproteica.

Es por esto que muchas veces, este tipo de dieta no consigue los objetivos deseados o puede causar otros efectos no deseados.

Así que veamos en este post todo aquello que hacemos mal en los regímenes hiperproteicos.

1. Considerarla una dieta

El primer punto donde fallan los regímenes hiperproteicos empieza en el término dieta. Este término, inicialmente usado para definir la dieta básica diaria, actualmente, dieta se asocia a algo momentáneo, algo que dura un tiempo y después se deja.

Concebido como algo cuyo propósito es momentáneo, que se deja en el momento en que se consigue. Este es el primer fallo, pensar que se trata esencialmente de una dieta y no de una reeducación alimenticia. En una forma diferente de comer.

2. Limitar los hidratos de carbono

regímenes hiperproteicos

Si al seguir un régimen hiperproteico, frecuentemente experimentas problemas de fatiga, irritabilidad o náuseas, debes saber que no estás consumiendo suficientes alimentos ricos en hidratos de carbono.

Este conjunto de macronutrientes nos aporta energía y por este motivo ha de estar presente a diario, de manera moderada.

Los seguidores de estos regímenes hiperproteicos muy a menudo, dejan de consumir prácticamente hidratos de carbono como el arroz o la pasta.

Es cierto que se consigue una gran reducción de peso en el momento que se reduce este macronutriente, no obstante, este descenso abrupto también conlleva una enorme pérdida de agua.

RELACIONADO:

La dieta LCHF: Conceptos básicos

3. No considerar el estado de salud

Cada caso es diferente y no todos disponemos exactamente las mismas necesidades energéticas diarias.

Las personas con problemas nefríticos, ácido úrico alto u otras afecciones médicas, deben tener cuidado con los regímenes altos en proteínas, ya que pueden afectar a su salud.

4. Grasa sobresaturada excesiva

Hay una inclinación a un consumo exagerado de proteínas de procedencia animal. Optamos por aumentar el consumo de carnes, incluyendo las rojas.

La verdad es que éstas son ricas en leucina, un aminoácido que te va a ayudar a crear masa muscular. No obstante, el aumento del consumo de estos alimentos resulta elevado en lo que se refiere a grasas sobresaturadas y por consiguiente amenazante para nuestro bienestar.

Este tipo de carne empeora los niveles de colesterol y aumenta el riesgo de problemas cardiovasculares.

5. Olvidarse de las verduras

verduras y pescado

De forma frecuente, el querer aumentar las fuentes de proteínas es tal que se olvida la relevancia de las verduras, lo que provoca una falta en el suministro de vitaminas y minerales.

Es esencial que este conjunto de alimentos esté presente por lo menos un par de veces al día.

RELACIONADO:

Consejos para una barbacoa saludable

6. No saber seleccionar las mejores fuentes de proteína

Las fibras y proteínas de origen vegetal en ocasiones se olvidan en los regímenes hiperproteicos, con un déficit de fibra y otros nutrientes fundamentales.

Si quieres aumentar tu ingesta de proteínas, hay múltiples alimentos de origen vegetal que pueden ayudarte y permitirte llevar una dieta moderada y segura.

Opta por alimentos como la avena, la quinoa, el tofu, el seitán o algunas legumbres como los frijoles, las habas y las lentejas.

7. Hacerlo de forma autodidacta

Metabólicamente todos somos distintos, poseemos distintas vivencias de vida, distintos deseos y diferentes hábitos diarios.

Por lo tanto, llevar a cabo la dieta que le funcionó a tu amiga, no es la forma más adecuada de hacerlo, ya que puede que no esté bien diseñada y equilibrada para ti.

Siken Diet Desayuno de Cacao Hiperproteico e Hipocalórico


Si quieres comenzar un régimen de este tipo, tendrás que ponerte en contacto con un profesional, que te asesorará adecuadamente sobre de qué forma equilibrar diariamente.

Intenta estar bien asesorado/a y no equivocarte con alguno de los puntos anteriores, ahora que lo sabes no tienes escusa. Espero que te haya servido de ayuda, si es así, coméntanoslo en los comentarios!!.


ADVERTENCIA: Este artículo es únicamente informativo, no tenemos la posibilidad de prescribir ningún tratamiento médico ni efectuar ningún tipo de diagnóstico. Consulte a su médico si tiene algún dolor o malestar.

MÁS:

Polen de abeja: fuente de salud

¿Te ha gustado este artículo?

¡Haz clic en una carita para puntuar!

Promedio de puntuación 0 / 5. Recuento de votos: 0

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Artículos recomendados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.