¿Cuál es la diferencia entre el café instantáneo y el café expreso?

El café instantáneo y el café expreso

El café instantáneo y el café expreso pertenecen a las bebidas más populares en todo el mundo. Ya sea por su sabor, olor o porque nos aportan ese “chute” de cafeína, tan necesario para afrontar el nuevo día.

Pero hay diferencias entre consumir un café a presión o uno elaborado a partir de café molido.

¿Qué beneficios tiene el café?

El consumo frecuente de café tiene muchos beneficios, los más importantes son:

  • Potencia los niveles de energía
  • Ayuda a quemar grasa
  • Mejora comportamiento físico
  • Es antioxidante (anti-edad natural)
  • Disminuye el riesgo de diabetes tipo 2
  • Disminuye el riesgo de enfermedades mentales: demencia, Alzheimer o Parkinson
  • Ayuda al buen funcionamiento del hígado
  • Mejora el estado anímico
  • Reduce el estado depresivo

Las principales diferencias entre el café instantáneo y el café expreso

Pero, ¿hay diferencias entre el consumo de un expreso y un café instantáneo?

El café expreso se consigue de una molienda muy fina. La bebida se absorbe a presión mediante una máquina presurizada con agua caliente.

El café instantáneo es un tipo de café elaborado con extracto de grano de café molido, que se disuelve en el momento en que se añade al agua.

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Además de características que los diferencian como que el café soluble es más práctico, económico y rápido que un café expreso, también se diferencia en su composición:

Cantidad de cafeína

El café instantáneo contiene menos cafeína que el café expreso. Una taza con una cucharada pequeña de café instantáneo contiene de 30 a 90 mg de cafeína, en cambio, exactamente la misma cantidad de café expreso tiene de 70 a 140 mg.

Debido a que la tolerancia a la cafeína cambia de una persona a otra, el café soluble puede ser una mejor opción para la personas con una mayor sensibilidad.

El café instantáneo y el café expreso

Cantidad de acrilamida

La acrilamida es un químico probablemente dañino que se forma en el momento en que se tuestan los granos de café.

Las investigaciones señalan que el café instantáneo puede contener hasta el doble de acrilamida que el café recién tostado.

La exposición excesiva a esta sustancia puede dañar el sistema nervioso y aumentar el riesgo de padecer cáncer.

No obstante, la exposición a la acrilamida por medio del consumo de café no es suficiente para que sea perjudicial para el organismo, por lo que su consumo ha de ser controlado, para obtener los beneficios antes señalados.

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Como conclusión, el consumo de café (expreso o soluble) debe ponerse un límite a 2-3 cafés normales al día en personas adultas sanas.

Múltiples estudios señalan que los periodos más adecuados para consumirlo son entre las 9:30-11:30 h y las 13:30-17:00 h, o sea tras los picos de producción del cortisol (hormona relacionada con la regulación del ritmo circadiano).

En tu caso, ¿Qué prefieres, el café expreso o el soluble?, cuéntanoslo en los comentarios!!.

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